domingo, 24 de noviembre de 2013

Pan con mucha fibra!

Me gusta hacer pan. Me relaja. Me gusta inventar y variar sobre la masa base, y hacer de un simple pan blanco, una maravilla para nuestro cuerpo: un pan rico y saludable.

Este pan no es el mejor, pero seguro que sí el más fácil. El fin de semana hago un kilo de pan, repartido en dos piezas de 5oo gr cada una, y con ello desayunamos la familia de cuatro, una buena rebanada cada mañana. Con aceite, tomate, mermelada, humus, queso fresco...es una delicia y una necesidad para nuestro organismo.

Esta semana me he formado en una terapia natural, y me han recordado la importancia de la alimentación, de no abusar de fármacos, y de nutrientes esenciales que a veces olvidamos y tan importantes son para nosotros.

Un aumento considerable de fibra a 10 gr diarios, nos reduciría la tensión arterial en 10mmHg la diastólica, y hasta 20mmHg la sistólica!!! El ácido graso Omega 3, fundamental! en nuestra alimentación. Por eso le añado semillas de lino tan ricas en este ácido.

En una tienda de alimentación ecológica compré: copos de avena, pipas de girasol y pipas de calabaza. En el mercadona las semillas de lino (tan sólo 1 euro). 

INGREDIENTES:
  • 500 gr de harina de trigo integral (mercadona)
  • 12 gr de levadura fresca (mercadona)
  • 400 ml de agua templada
  • 10 gr de sal
  • semillas: avena, lino, pipas, amapola, sésamo...
Lo puedes hacer con batidora amasadora o con una cuchara de palo o lengua de silicona. Es una masa algo líquida, así la miga sale más floja. Ponemos en un cuenco la harina y le desmenuzamos con los dedos la levadura. Mezclamos. Añadimos poco a poco el agua y vamos mezclando. Por último la sal. Puedes añadir la cantidad que quieras de semillas, sin necesidad de añadir más harina, agua, levadura o sal. Con esas cantidades de base, admite cualquier otro ingrediente. Quien dice semillas dice frutos secos, especias...Volcamos la masa en un molde de horno, y tapamos durante una hora para que la masa leve, aumenta de tamaño. Horneamos a 200 grados, aproximadamente 30-35 minutos, y colocamos en el horno algún recipiente con agua: el vapor de agua nos ayudará a crear la crujiente corteza.



Además de sano, rico! Para conservarlo en una bolsa de papel o tela toda la semana ( sí es que dura!!! jejejeje). El primer día estará bien crujiente, luego se pondrá más consistente, pero nunca duro. Se pondrá como un pan de campo, telera de toda la vida. Al día siguiente es más fácil de rebanar. También podemos congelarlo ya rebanado e ir sacando para tostar.

Animaros a hacerlo, merece la pena! Una vez que lo hagáis la primera vez y repitáis, la familia ya no querrá otro pan!

Besitos mil!!!